Si tienes una deuda impagada con Moneyman u otra entidad de microcréditos, es muy probable que estés recibiendo llamadas y cartas de agencias de recobro. Ante esta presión, es normal que te preguntes: ¿pueden reclamarme esta deuda para siempre? ¿Cuándo prescribe?
La respuesta corta es que el plazo general de prescripción es de cinco años. Sin embargo, en la práctica, es muy difícil que una deuda de este tipo «muera» por el paso del tiempo. Además, la prescripción no es la única —ni a menudo la mejor— forma de defenderse.
El plazo de prescripción: la regla de los 5 años
Según la ley, las deudas derivadas de un contrato de préstamo, como los que ofrece Moneyman, tienen un plazo de prescripción de cinco años.
Las acciones personales que no tengan plazo especial prescriben a los cinco años desde que pueda exigirse el cumplimiento de la obligación.
Código Civil – Artículo 1964.2
¿Cuándo empieza a contar el plazo? El reloj de los cinco años empieza a contar desde el día siguiente a la fecha en que el préstamo debió ser devuelto en su totalidad.
Ejemplo: Si tu préstamo con Moneyman vencía el 1 de noviembre de 2025, la empresa (o la agencia de recobro a la que venda la deuda) tiene, en principio, hasta el 1 de noviembre de 2030 para interponer una demanda judicial contra ti.
Cuidado: la interrupción de la prescripción (el «reseteo» del plazo)
Aquí es donde reside la trampa y el motivo por el que estas deudas rara vez prescriben. El plazo de cinco años se reinicia y vuelve a contar desde cero cada vez que ocurre uno de estos tres supuestos:
- Reclamación judicial del acreedor: Si Moneyman te demanda en el juzgado, el contador se pone a cero.
- Reclamación extrajudicial FEHACIENTE del acreedor: ¡Ojo! Una simple llamada telefónica o un email ordinario no suelen ser suficientes para interrumpir la prescripción ante un juez. Para que la interrupción sea válida, la reclamación debe ser «fehaciente», es decir, que deje prueba de su envío y recepción, como un burofax.
- Cualquier acto de reconocimiento de la deuda por tu parte: Este es el error más común. Si realizas un pago parcial, aunque sea de 10 euros, o si envías un email diciendo «ahora no puedo pagar, pero lo haré en cuanto pueda», estás reconociendo la deuda y el plazo de cinco años vuelve a empezar.
Por esta razón, esperar a que la deuda prescriba es una estrategia muy pasiva y arriesgada.
Más allá de la prescripción: la verdadera defensa contra Moneyman es la usura
La mayoría de los microcréditos rápidos, como los de Moneyman, esconden la que puede ser tu mejor arma de defensa: unos intereses usurarios.
La Ley de Represión de la Usura de 1908, una ley con más de un siglo de antigüedad pero plenamente vigente, establece que un préstamo es nulo si aplica un interés «notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado».
El Tribunal Supremo ha establecido que para los microcréditos, un interés TAE superior al 20-25% ya puede ser considerado usurario. Los productos de Moneyman y similares a menudo tienen TAEs del 300%, 1.000% o incluso superiores.
¿Qué consecuencia tiene que el préstamo sea usurario?
Si un juez declara que el contrato es nulo por usura, la consecuencia es drástica y muy beneficiosa para el deudor:
Declarada con arreglo a esta ley la nulidad de un contrato, el prestatario estará obligado a entregar tan sólo la suma recibida.
Ley de Represión de la Usura – Artículo 3
Esto significa que solo estarás obligado a devolver el capital principal que te prestaron, sin pagar ni un solo euro de intereses ni comisiones. Si ya has pagado una cantidad que supera el capital inicial, la entidad deberá devolverte el excedente.
Plan de acción: qué hacer si te reclaman una deuda de moneyman
- No ignores las comunicaciones, pero no reconozcas la deuda: Nunca respondas a las llamadas o cartas con frases como «sí, lo debo» o «os pagaré». Limítate a recibir la información.
- Busca el contrato original: Localiza el contrato que firmaste. La clave está en encontrar la TAE (Tasa Anual Equivalente). Si es muy elevada, tienes un caso muy sólido.
- No realices ningún pago parcial: Como hemos visto, hacer un pequeño pago para «calmar» a la agencia de recobro es el peor error que puedes cometer, ya que reinicia el plazo de prescripción.
- Consulta a un abogado especialista: Antes de tomar cualquier decisión, es fundamental que contactes con un abogado especialista en derecho bancario.
Un profesional podrá analizar tu contrato para verificar si los intereses son usurarios, gestionar las comunicaciones con la agencia de recobro y, si te demandan, defenderte en el juzgado con el objetivo de anular el contrato. En muchos casos, es la propia entidad la que, ante una defensa bien fundamentada, prefiere llegar a un acuerdo o desistir de la reclamación.