Cuando una persona fallece sin haber dejado testamento (o si el testamento es nulo), surge una pregunta fundamental: ¿quiénes son sus legítimos herederos? Para responderla de forma oficial y poder repartir la herencia, es imprescindible realizar un trámite llamado declaración de herederos abintestato.
Este procedimiento, que desde la reforma de 2015 se realiza casi exclusivamente ante notario, es el primer paso indispensable para desbloquear una herencia intestada. Esta guía te explica qué es, por qué la necesitas y cómo se lleva a cabo.
¿Qué es y para qué sirve la declaración de herederos?
Es un documento público notarial que identifica y declara formalmente quiénes son las personas con derecho a heredar a un fallecido que no dejó testamento, según el orden de sucesión que establece el Código Civil.
Su finalidad es puramente identificativa: acredita quiénes son los herederos legales. Es importante entender que no reparte los bienes de la herencia; ese es un paso posterior (la aceptación y partición). Sin la declaración de herederos, no se puede avanzar en la tramitación de la herencia.
¿Cuándo es necesaria? ¡solo si no hay testamento!
Este trámite solo es necesario si se cumplen dos condiciones:
- La persona ha fallecido.
- No otorgó testamento o el que hizo ha sido declarado nulo.
¿Cómo saber si hay testamento?
Antes de iniciar la declaración de herederos, es obligatorio solicitar el Certificado de Últimas Voluntades. Este documento oficial indica si el fallecido hizo testamento, cuándo y ante qué notario.
Si el certificado dice que sí hay testamento, no necesitas la declaración de herederos; deberás acudir al notario indicado para obtener una copia autorizada del testamento.
¿Quién puede solicitar la declaración de herederos?
Cualquier persona que crea tener un interés legítimo en la herencia puede iniciar el procedimiento. Esto incluye, según el orden de sucesión legal:
- Hijos o descendientes.
- Padres o ascendientes.
- Cónyuge viudo.
- Hermanos o sobrinos.
- Tíos o primos.
- En último lugar, el Estado.
¿Dónde se realiza? el papel central del notario
Desde la entrada en vigor de la Ley de Jurisdicción Voluntaria en 2015, la declaración de herederos abintestato se tramita siempre ante notario, independientemente del grado de parentesco. La vía judicial ha quedado relegada a casos muy excepcionales (por ejemplo, si no aparece ningún pariente y hereda el Estado).
¿Ante qué notario? No puedes elegir cualquier notario. La ley establece una competencia territorial. Debe ser un notario hábil para actuar en:
- El lugar del último domicilio del fallecido en España.
- El lugar donde tuviera la mayor parte de su patrimonio en España (si vivía en el extranjero).
- El lugar de fallecimiento (si residía en el extranjero y no tenía bienes en España).
- Cualquier distrito colindante a los anteriores.
- En defecto de todos los anteriores, el del domicilio del solicitante.
El procedimiento notarial paso a paso
- Requerimiento inicial: El interesado (o varios conjuntamente) acude al notario competente y solicita formalmente que se inicie el acta de declaración de herederos.
- Presentación de documentos: Se debe aportar toda la documentación que acredite el fallecimiento, la inexistencia de testamento y el parentesco de quienes se consideran herederos (ver checklist más abajo).
- Comparecencia de dos testigos: Es un requisito fundamental. Deben comparecer ante el notario dos testigos que conocieran al fallecido y a su familia. Estos testigos no pueden ser familiares directos con interés en la herencia (no pueden ser los propios herederos, sus cónyuges, ascendientes o descendientes). Su función es confirmar la identidad y el parentesco de los presuntos herederos y aseverar que no les constan otros parientes más cercanos.
- Publicación y plazo de espera: El notario dará publicidad al expediente mediante un anuncio en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y, en algunos casos, en el tablón de anuncios del Ayuntamiento. Se abre un plazo de 20 días hábiles para que cualquier otra persona que se considere con derecho a la herencia pueda comparecer y alegar lo que estime oportuno.
- Cierre del acta: Transcurrido el plazo sin oposición (o resuelta esta), si el notario considera acreditado quiénes son los parientes más próximos con derecho a heredar, cerrará el acta declarando formalmente quiénes son los herederos abintestato y la cuota que a cada uno corresponde según la ley.
Checklist de documentos necesarios
- Certificado literal de defunción del causante.
- Certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad (acredita que no hay testamento).
- DNI del fallecido (o certificado de empadronamiento para acreditar el último domicilio).
- DNI de la persona que inicia el requerimiento.
- Documentos que acrediten el parentesco de quienes se consideran herederos:
- Libro de Familia.
- Certificados literales de nacimiento de todos los herederos.
- Certificado literal de matrimonio (si el cónyuge es heredero).
- Datos de los dos testigos (nombre completo y DNI).
¿Cuánto tarda y qué viene después?
El proceso completo suele tardar entre uno y dos meses, dependiendo de la agilidad del notario y del plazo de publicación.
Una vez tienes el acta notarial de declaración de herederos, ya sabes quiénes son los llamados a heredar. El siguiente paso es aceptar y repartir la herencia, lo cual se formaliza en otra escritura notarial: la escritura de aceptación y adjudicación de herencia (también llamada cuaderno particional).
En conclusión, la declaración de herederos abintestato es un trámite notarial esencial cuando no hay testamento. Aunque el procedimiento está reglado, la correcta identificación de los herederos, la obtención de todos los documentos y la comparecencia de los testigos requieren una gestión cuidadosa.
Para evitar errores y agilizar el proceso, es muy recomendable contar con el asesoramiento de un abogado especialista en herencias desde el primer momento.