Derecho de Familia

Motivos legales para denunciar a un padre

Revisado y Actualizado por Javier de la Cruz:

Tomar acciones legales contra un progenitor es una de las decisiones más difíciles y delicadas que existen. Sin embargo, cuando el bienestar o los derechos de un hijo están en juego, la ley proporciona herramientas para protegerlo.

Es crucial entender que no todas las acciones legales son iguales. Confundir la vía civil con la penal puede llevar a errores y frustración. Esta guía explica de forma clara cuándo se debe presentar una demanda civil para exigir el cumplimiento de obligaciones y cuándo se debe interponer una denuncia penal por la comisión de un delito.

La vía civil: cuándo presentar una demanda de familia

La vía civil no busca castigar con una pena de cárcel, sino exigir el cumplimiento de las obligaciones familiares establecidas en una sentencia de divorcio, separación o medidas paternofiliales. Se acude a los Juzgados de Familia.

Impago de la pensión de alimentos

Es la causa más común. Si el padre obligado a pagar la pensión de alimentos no lo hace, no se debe empezar con una denuncia penal. El primer paso es presentar una demanda de ejecución de sentencia en el juzgado de familia que dictó la resolución.

Con esta demanda se solicitará al juzgado que fuerce el pago de la deuda, pudiendo acordar medidas como el embargo del sueldo, de cuentas bancarias o de otros bienes del deudor.

Incumplimiento del régimen de visitas

Cuando un padre impide o dificulta de forma reiterada e injustificada que el otro progenitor vea a sus hijos, se puede presentar una demanda de ejecución para que el juez le requiera que cumpla el régimen de visitas establecido. Si persiste, el juez puede imponerle multas económicas coercitivas e incluso, en casos graves y continuados, se podría iniciar un procedimiento de modificación de medidas para cambiar la guarda y custodia.

Negligencia grave en el cuidado del menor

Si un padre, durante el tiempo que está con su hijo, muestra una negligencia grave en sus cuidados (falta de higiene, alimentación inadecuada, ausentismo escolar, falta de supervisión) sin que llegue a ser un maltrato físico, se puede presentar una demanda de modificación de medidas. El objetivo sería solicitar un cambio en el régimen de custodia o de visitas, o incluso la atribución de la guarda y custodia en exclusiva al otro progenitor, siempre acreditando que dicha situación perjudica el bienestar del menor.

La vía penal: cuándo interponer una denuncia

La vía penal se reserva para las conductas más graves, aquellas que están tipificadas como delito en el Código Penal. La denuncia se puede interponer ante la Policía, la Guardia Civil o directamente en el Juzgado de Guardia, y puede acarrear multas, órdenes de alejamiento e incluso penas de prisión para el autor.

Delito de impago de pensiones

Independientemente de la reclamación civil de la deuda, el impago de la pensión de alimentos también puede ser un delito.

El que dejare de pagar durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos cualquier tipo de prestación económica en favor de sus hijos (…), establecida en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial en los supuestos de separación legal, divorcio, (…) será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses.

Código Penal – Artículo 227

Es importante saber que la vía civil y la penal son compatibles. Se puede reclamar el dinero por lo civil y, al mismo tiempo, denunciar por la vía penal.

Delito de abandono de familia

Este delito va más allá del impago de pensiones. Se comete cuando un progenitor deja de cumplir los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad, como el sustento, el cuidado o la protección de sus hijos, generando una situación de desamparo.

Delitos de maltrato físico o psicológico

Cualquier acto de violencia física o psíquica contra el menor es un delito. Esto incluye no solo agresiones evidentes, sino también un maltrato psicológico habitual, como insultos, vejaciones o amenazas, incluso si estas se dirigen al otro progenitor en presencia del niño, ya que se considera una forma de violencia vicaria.

Delito de sustracción de menores

Ocurre cuando un progenitor, sin causa justificada, traslada al hijo de su lugar de residencia sin el consentimiento del otro progenitor o le impide volver, incumpliendo gravemente el régimen de custodia.

El progenitor que sin causa justificada para ello sustrajere a su hijo menor será castigado con la pena de prisión de dos a cuatro años e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de patria potestad por tiempo de cuatro a diez años.

Código Penal – Artículo 225 bis

Una nota sobre la «alienación parental»

Es habitual oír hablar de «alienación parental» para describir la conducta de un padre que manipula a su hijo para que rechace al otro progenitor. Es crucial entender que, a día de hoy, la «alienación parental» no es un delito en España y los tribunales son muy cautelosos con este término.

Sin embargo, la conducta de manipulación sí es legalmente relevante. Si se puede probar que un progenitor está influyendo negativamente en el hijo en contra del otro, esto se considerará un factor muy grave en un procedimiento civil de familia y puede ser motivo para acordar un cambio de custodia, la suspensión del régimen de visitas o la intervención de equipos psicosociales.

En conclusión, antes de actuar, es vital identificar la naturaleza del problema. Si se trata de un incumplimiento de una sentencia, la vía es la civil. Si la conducta es lo suficientemente grave como para ser considerada un delito, la vía es la penal. En cualquiera de los casos, dado lo que está en juego, es imprescindible contar con el asesoramiento de un abogado especialista en derecho de familia que te guíe sobre el camino correcto a seguir para proteger siempre el interés superior del menor.

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